| |||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
|
|||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
| |||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
jueves, 11 de julio de 2013
miércoles, 10 de julio de 2013
Sobre la "Historia de las ideas científicas" en fascículos, de Leonardo Moledo 2: los títulos
Ayer les mostré una imagen en baldositas de las portadas de los 38 fascículos publicados hasta ahora (en total son 40) de la "Historia de las ideas científicas. De Tales de Mileto a la máquina de Dios"" de Leonardo Moledo (con dibujos de Milo Lockett) del diario Página 12 los miércoles. Hoy presento la versión textual, la lista de todos los títulos:
Fascículos publicados hasta el miércoles 10 de julio de 2013
1 - Tales de Mileto: El hombre que inventó ciencia
2 - Ser o no ser
3 - Platón y Aristóteles
4 - La escuela de Aejandría
5 - La medicina: de Hipócrates a Galeno
6 - El asalto al cielo
7 - La ciencia en la Edad Media (I)
8 - La ciencia en la Edad Media (II)
9 - De la Edad Media al Renacimiento
10 - Del Renacimiento a la Revolución Científica
11 - El problema del movimiento
12 - La Revolución Científica I: El hombre que movió al mundo
13 - La Revolución Científica II: La derrota del círculo
14 - La Revolución Científica III: Galileo
15 - La Revolución Científica IV: El conflicto con la iglesia
16 - La Revolución Científica V: Hacedor de universos
17 - En busca de la certidumbre
18 - Los éxitos de la ciencia experimental
19 - Todos los fuegos el fuego: La Revolución Química
20 - Las ideas biológicas después de Harvey
21 - La ciencia de la Ilustración
22 - La luz, el calor, la electricidad
23 - La ciencia en el siglo XVIII: en búsqueda de la unidad
24 - La teoría de la evolución
25 - El mundo de los átomos en el siglo XIX
26 - El anhelo de la conservación y la ley de leyes
27 - Los rayos X y la radiactividad
28 - Las ideas biológicas en el siglo XIX
29 - El mapa y el territorio: las geometrías no euclidianas, el infinito y el éter
30 - Einstein y la Teoría de la Relatividad
31 - La teoría de la deriva continental y la estabilización de la geología
32 - La genética
33 - La mecánica cuántica
34 - La bomba atómica y la fisión nuclear
35 - La medicina científica entre la anestesia y los trasplantes
36 - El núcleo atómico y le modelo estándar
37 - En busca del origen
38 - Tecnología y Big Science
1 - Tales de Mileto: El hombre que inventó ciencia
2 - Ser o no ser
3 - Platón y Aristóteles
4 - La escuela de Aejandría
5 - La medicina: de Hipócrates a Galeno
6 - El asalto al cielo
7 - La ciencia en la Edad Media (I)
8 - La ciencia en la Edad Media (II)
9 - De la Edad Media al Renacimiento
10 - Del Renacimiento a la Revolución Científica
11 - El problema del movimiento
12 - La Revolución Científica I: El hombre que movió al mundo
13 - La Revolución Científica II: La derrota del círculo
14 - La Revolución Científica III: Galileo
15 - La Revolución Científica IV: El conflicto con la iglesia
16 - La Revolución Científica V: Hacedor de universos
17 - En busca de la certidumbre
18 - Los éxitos de la ciencia experimental
19 - Todos los fuegos el fuego: La Revolución Química
20 - Las ideas biológicas después de Harvey
21 - La ciencia de la Ilustración
22 - La luz, el calor, la electricidad
23 - La ciencia en el siglo XVIII: en búsqueda de la unidad
24 - La teoría de la evolución
25 - El mundo de los átomos en el siglo XIX
26 - El anhelo de la conservación y la ley de leyes
27 - Los rayos X y la radiactividad
28 - Las ideas biológicas en el siglo XIX
29 - El mapa y el territorio: las geometrías no euclidianas, el infinito y el éter
30 - Einstein y la Teoría de la Relatividad
31 - La teoría de la deriva continental y la estabilización de la geología
32 - La genética
33 - La mecánica cuántica
34 - La bomba atómica y la fisión nuclear
35 - La medicina científica entre la anestesia y los trasplantes
36 - El núcleo atómico y le modelo estándar
37 - En busca del origen
38 - Tecnología y Big Science
martes, 9 de julio de 2013
Sobre la "Historia de las ideas científicas" en fascículos, de Leonardo Moledo en Página 12
La colección de 40 fascículos de la "Historia de las ideas científicas" de Leonardo Moledo, que publica Página 12, está casi completa, faltan dos números. Para los que no han podido coleccionarla completa por las circunstancias que sean, por ejemplo por vivir fuera del alcance de la distribución del diario, tengan en cuenta que lo mejor es consultar directamente a ese medio sobre la manera en que pueden completar la colección.
Y para aquellos que no la conocen, acá les dejo las portadas de los 38 fascículos ya publicados, como para tentarlos sin usar una manzana.
"Ce o no Ce": sobre un error grueso en las infografías de la corteza solar
No se trata solo de la fauna de internet: blogs, webs y facebook, abunda, en sus dos versiones, visual y textual, también en los medios gráficos, en diarios, revistas y libros. Hasta en la intimidante enciclopedia que en su momento publicó por entregas uno de los diarios de mayor circulación nacional se presenta la primera capa del Sol después del núcleo (donde tiene lugar la conversión de hidrógeno en helio por fusión termonuclear) como zona "radiactiva", cuando en realidad se trata de la zona "radiativa", así como lo ven, sin "ce".
Claro, para un lector desprevenido y desconocedor del tema, una "ce" no hace diferencia. Es más, ese lector, poco baqueano en esta zona del sol que nos ocupa, podría pensar que sólo existe lo "radiactivo" (también aparece"radioactivo") y que lo "radiativo" es apenas un error de tipeo o una señal de "flagrante desconocimiento del idioma y sus reglas". O que existiendo solo lo "radiactivo", "radiativo" es un sinónimo de tantos.
Sin embargo, parafraseando a Neil, esa letrita de más "es una pequeña diferencia para el lenguaje pero una gran diferencia para la física". Separando la paja del trigo, la verdad de la milanesa es que lo radiactivo se refiere a la radiactividad y lo radiativo a la radiación. Lo primero es el producto de la desintegración de núcleos pesados a través de la emisión de partículas alfa (núcleos de helio) y beta (electrones) y radiación gamma. Y lo segundo, la radiación, es por ejemplo nuestra vieja conocida la luz visble, los rayos infrarrojos y ultravioleta, los rayos X, los rayos gamma... sí, los rayos gamma como en la radiactividad, pero en el contexto de un fenómeno físico diferente. Y esa radiación, digámoslo de paso, es uno de los medios de transmisión del calor, otro es la conducción y otro la convección, justamente este último es lo que sigue a la zona radiativa en las capas solares, precediendo a la fotosfera, la cromosfera y la corona. así, en ese orden de adentro para afuera, pero esa es otra historia.
Para los amigos de las búsquedas tipo "¿Dónde está Wally?" (Acá sería "¿Dónde está la cé?") están invitados a hurgar haciendo "search por imagen" en Google poniendo "corteza solar", "estructura del sol", etc., a ver con cuántas zonas radiactivas que no son radiactivas se encuentran.
Ahora imaginen a un niño de 10 años, maestro de la play, capo de los juegos en línea, rey de los avatares -pero todavía poco avispado en estos asuntos del mundo real, que son las capas solares-, leyendo en una infografía en corte del astro rey: "zona radiactiva". Es probable que se quede con la idea de que en esos cálidos e inhóspitos parajes tal vez merodea Godzilla de lo más orondo, o que los hongos atómicos crecen en esa zona...como hongos. O, si alguien se lo mencionó, tal vez vea la capa como un gigantesco Chernobyl en contínua explosión desparramando a lo pavo ya sabés qué con cé.
Cuando el destinonline nos alcance
Etiquetas:
ciencia ficción
,
Internet
,
Sociedad
domingo, 7 de julio de 2013
Los cuatro ciegos y el elefante
El cuento de los cuatro ciegos (u hombres en una habitación oscura) y el elefante, aparece en muchas versiones y en varias culturas, así que no se trata aquí de presentarlo como si fuera algo hermético o novedoso. Lo que me interesa es llevar el análisis y las reflexiones sobre el cuento un poco más allá de su final.
Antes se los resumo: hay cuatro ciegos a los que se les permite tocar un elefante una sola vez en una sola parte, para que a continuación comenten entre ellos qué creen que han tocado. Para sorpresa de los cuatro, sus versiones no coinciden en absoluto. El que tocó la pata dice que se trata de una mesa; el que tocó el cuerpo dice que es una pared; el que tocó un colmillo dice que se trata de un arma blanca y el que tocó la trompa dice que es una manguera. Las cosas que dicen que es el elefante varían según las versiones, lo mismo que, irónicamente, las interpretaciones originales, según vengan del jainismo, sufismo, budismo, hinduismo u otros ismos. Acá me quedo con la siguiente, por supuesto parcial e interesada, dirigida al contexto de este blog: ninguno de los cuatro hombres tiene acopiada suficiente información para saber exactamente qué es lo que ha tocado.
Ahora vayamos un paso al más allá del cuento. Un señor con visor infrarrojo entra al cuarto y les propone que combinen la información que obtuvo cada uno para saber con más precisión qué es lo que han tocado. Los cuatro señores aceptan, pero no llegan a nada que se aproxime decentemente a lo que llamamos elefante. Entonces el señor del visor les permite que toquen al intrigado y paciente paquidermo en un segundo lugar. Después de hacerlo esto es lo que interpreta cada uno (usemos como nombre para cada uno lo que interpretaron inicialmente)
Señor Pata de Mesa (ahora tocó una segunda pata): "¿Dos patas? Se confirma lo que dije antes, es una mesa".
Señor Arma Blanca (ahora tocó un segundo colmillo): "Es un arma más letal de lo que pensaba".
Señor Manguera (ahora tocó la trompa con más detalle y en toda su extensión): "Tengo que descartar la teoría de la manguera. Me inclino por un modelo más fálico".
Señor Pared (ahora se encontró con la oreja, a la que imagina como ala, tal vez pensando en Dumbo): "Más que ante una pared, estamos en presencia de un ave gigantesca, tal vez una quimera voladora, un dragón, un pájaro prehistórico".
Señor Arma Blanca (ahora tocó un segundo colmillo): "Es un arma más letal de lo que pensaba".
Señor Manguera (ahora tocó la trompa con más detalle y en toda su extensión): "Tengo que descartar la teoría de la manguera. Me inclino por un modelo más fálico".
Señor Pared (ahora se encontró con la oreja, a la que imagina como ala, tal vez pensando en Dumbo): "Más que ante una pared, estamos en presencia de un ave gigantesca, tal vez una quimera voladora, un dragón, un pájaro prehistórico".
Al margen de que los cuatro muestran claras señales de fundamentalismo o dogmatismo (ninguno inicia sus afirmaciones diciendo "Para mí..."), ahora individualmente o en conjunto, si siguen siendo colaborativos, están más cerca de saber de qué se trata. Incluso dos de ellos introducen conceptos vinculados a animales, lo que es un gran avance, al margen que todavía le están pifiando bastante. Tal vez si se les da una tercera oportunidad, el Señor Arma Blanca toque la trompa y su modelo fálico devenga en alguna clase de animal con cuernos, todavía quimérico, pero ya sería algo. Tal vez el Señor Pata de Mesa toque la cola y su mesa pase a ser algún animal cercano a los mamíferos. Tal vez el Señor Manguera, al tocar los colmillos, por propiedad conmutativa con respecto a lo que tocó el Señor Arma Blanca, coincida con este en la versión quimérica. Ahora estaríamos más encaminados, los cuatro rumbo a la versión bestia vivita y coleando.
La tan elemental como obvia y rústica moraleja de todo esto es que queda a la vista la importancia de la adquisición de datos y lo recomendable del espíritu de equipo en la ciencia... y más acá.
Por ejemplo, las cuatro patas del elefante podrían ser las cuatro fuerzas fundamentales de la naturaleza: gravedad, electromagnetismo, interacción nuclear fuerte e interacción nuclear débil. Y el ciego sería Einstein, quien en búsca de la unificación de fuerzas, estaba en principio condenado al fracaso, porque le faltaban dos "patas" (las interacciones fuerte y débil).
A la inversa, el éxito gigantesco de Kepler, al enunciar su primera ley del movimiento planetario ("los planetas se mueven en órbitas elípticas en uno de cuyos focos está el sol") se basó en la enorme cantidad de observaciones pretelescópicas, pero de una precisión sin precedentes, de las posiciones de Marte a cargo de Tycho Brahe.
Todo esto, no se si ya lo sabían, nos involucra a todos: a mí, a vos, a todos. Me pregunto si cada uno de nosotros se puede jactar de tener suficiente información de quien está frente a nosotros: padre, madre, hijo, hermano, pareja, vecino, presidente, perro, gato, canario. ¿Habremos "tocado" al amor de nuestra vida en suficientes lugares y con suficiente comprensión y profundidad como para saber con quien estamos? Y viceversa: ¿hemos dado a esa persona información veraz o la hemos falseado, manipulado como cretinos, entregándole información precisa o vaga?
¿Sabemos si el amor que entró a nuestra vida ayer, el año pasado o hace dos décadas es un "elefante" y no una "mesa"?...
Etiquetas:
Sociedad
sábado, 6 de julio de 2013
Gallina nerd anunciando que puso un huevo
Y la actividad no cesa. Tres nuevas viñetas de ciencia en el #Proyecto Cientificom.
• En Agronomía: Un niño ante la fatalidad.
• En Energía: Superhéroes domésticos y El lado verde de Don Quijote.
• En Agronomía: Un niño ante la fatalidad.
• En Energía: Superhéroes domésticos y El lado verde de Don Quijote.
Agenda para corazones osados, con inquietudes que traspasan las fronteras domésticas y la zona tibia de la vida y de la mente:
Seminario
Arte, ciencias del arte y epistemología: núcleos problemáticos.
Por Jorge Dubatti, que planteará desde las ciencias saberes sobre el arte: ¿Desde qué bases científicas hablamos sobre el arte?.
Viernes 14 de julio de 2013.
CCC (Centro Cultural de la Cooperación), Av. Corrientes 1543, CABA.
Seminario
Arte, ciencias del arte y epistemología: núcleos problemáticos.
Por Jorge Dubatti, que planteará desde las ciencias saberes sobre el arte: ¿Desde qué bases científicas hablamos sobre el arte?.
Viernes 14 de julio de 2013.
CCC (Centro Cultural de la Cooperación), Av. Corrientes 1543, CABA.
Etiquetas:
Matemática
viernes, 5 de julio de 2013
La luciérnaga cuántica y el principio de incertidumbre
Trataré de explicarles esto de manera simple, tomándome algunas licencias y apelando a un lenguaje por momentos coloquial. Seguramente muchos de ustedes habrán oído hablar, algunos hasta el cansancio, del gato de Schrödinger. Es el famoso minino que, siendo parte de un experimento imaginario ideado por el físico Edwin Schrödinger allá por 1935, nos ayuda a entender algunos de los conceptos más sofisticados y menos intuitivos de la mecánica cuántica. El hecho es que no es el único bicho al que se puede echar mano para explicar estos complejos fenómenos de la física: hay otro del que pocos tienen conocimiento, a tal punto que se hace difícil, por no decir imposible, encontrarlo haciendo un search en la red. Se trata de la luciérnaga cuántica, este asombroso bichito, con su luz fría, nos ayudará a tener una idea aproximada de un problema caliente, el problema de la incertidumbre cuántica, expresado a través de la relación de indeterminación de Heisenberg o principio de incertidumbre.
Esto es, el problema de la indeterminación implica varias cuestiones o aspectos a ser explicados y entendidos, de uno se encarga el experimento del gato de Schrödinger y del otro el bichito de luz cuántico. El simpático bichito, que asociado con el "cri... cri..." de fondo de tenaces grillos ilumina las bucólicas noches del estío, en este caso está encerrado en la caja de vidrio que pueden ver en la figura. Esta luciérnaga tiene la costumbre de ubicarse en uno y solo en uno de estos cuatro lugares marcados en el dibujo: adelante y a la izquierda; adelante y a la derecha; atrás y a la izquierda o atrás y a la derecha.
El problema consiste en averiguar, en un instante determinado, donde está ubicada la luciérnaga en la caja, algo así como sus "coordenadas x e y", para lo cual se necesitan dos observaciones: una frontal (observación A) , para saber si esta a la izquierda o a la derecha y otra lateral (observación B) para saber si está adelante o atrás. Claro, a esta altura ya empezamos a vislumbrar que tenemos un problema. Les hablé de "un instante", pero no es posible hacer las dos observaciones en un instante. Entre las dos observaciones va a pasar un cierto tiempo, que por pequeño que sea nunca será cero. Entonces, después de tomar nota de la posición desde A (por ejemplo la veo a la derecha), me desplazo a la posición B y la veo ubicada atrás. Esto correspondería al caso cuatro del dibujo de arriba. Pero acá viene el problema. No puedo asegurar que sea así. Porque durante mi desplazamiento de A a B tal vez la luciérnaga estaba adelante y se desplazó hacia atrás, llegando antes que yo a ese lugar.
Np conozco los hábitos de este bicho, a lo mejor es bastante sedentario y se mueve de vez en cuando o tal vez es de lo más inquieto y no se queda mucho tiempo en un lugar. Claro, ahí hay otro problema: ¿Cuánto es mucho o poco tiempo? Podría razonar así: "me muevo muy rápido de A a B, en menos de una milésima de segundo", pero esta es una luciérnaga cuántica y tal vez solo le toma una millonésima de segundo, o menos que eso, desplazarse hacia atrás. En fin, lo único que puedo hacer es manejarme con probabilidades y márgemes de error. Por ejemplo, cuanto más rápido me mueva de A a B, más probable es que encuentre a la luciérnaga en la misma posición que registré observándola desde A, pero no más que eso. O, si no soy ambicioso, me puedo conformar con saber con certeza absoluta solo una de las coordenadas. Miro desde A, la veo a la derecha, tomo nota de la observación y me quedo satisfecho con ese dato... y con su consecuencia: que no tengo la más mínima idea de si está adelante o atrás.
Es duro pero es así, no se puede tener todo ni la vida ni en la física. Y eso sucede, por ejemplo, cuando queremos determinar con total certeza la posición y velocidad de una partícula de manera simultánea. No se puede. En este caso, y si me permiten dicho de manera bastante simplificada, el problema es que la medición altera lo observado Cuanto más precisa sea la determinación de la posición menos exacta será la de la velocidad y viceversa. En el caso extremo que conozcamos con exactitud absoluta la velocidad, no tendremos ni idea de donde está la partícula: podría estar en la taza de tu café con leche, en los anillos de Saturno, en la pirámide de Keops, en un brazo espiral de la galaxia de Andrómeda o en cualqueir otro lugar del universo. Y si la ubicamos con total precisión no tendremos ni idea de cual es su velocidad. Solo podemos negociar los datos con la naturaleza y calcular ambos valores cediendo un poco de precisión en cada uno. Y acá es donde aparece Heisenberg y su principio. Pero esto ya es otra historia, explicada con lujo de detalle y profundidad en innumerables fuentes que superan lo que yo pueda decirles acá. Solo espero que la luciérnaga cuántica los ayude a entender mejor este complicado asunto.
Posdata 1: Para los corazones valientes y salvajes que no le hacen asco a las fórmulas les cito dos formas en que se puede expresar matemáticamente el principio de Heisenberg:
Como la indeterminación posición-cantidad de movimiento:

O como la indeterminación tiempo-energía:

Donde
es igual a
. Siendo h la constante de Planck.
Posdata 2: Tuve conocimiento de la luciérnaga cuántica gracias a la explicación del Doctor en física Gabriel Bengochea del IAFE, en 2012, en una de las tantas reuniones de los sábados en el Club de Astronomía Félix Aguilar.
Etiquetas:
Divulgación
,
Física
jueves, 4 de julio de 2013
martes, 2 de julio de 2013
Santo error de cálculo
18 nuevas viñetas
Para lectores insaciables a los que no les alcanza con lo que publico acá pueden ver 18 nuevas viñetas de humor científico realizadas para el Proyecto #Cientificom de CONICET, distribuidas en cuatro módulos. Allí también podés ver nuevas viñetas de Pati.
• Alimentos
• Energía
• Agronomía
• Física y Química en la Medicina
Para lectores insaciables a los que no les alcanza con lo que publico acá pueden ver 18 nuevas viñetas de humor científico realizadas para el Proyecto #Cientificom de CONICET, distribuidas en cuatro módulos. Allí también podés ver nuevas viñetas de Pati.
• Alimentos
• Energía
• Agronomía
• Física y Química en la Medicina
Etiquetas:
Actividad espacial
,
Ciencia
,
Sociedad
Suscribirse a:
Entradas
(
Atom
)








