El Observatorio Astronómico Municipal de Mercedes (OAMM) informa:
El próximo 6 de abril comenzará el curso de "Iniciación a la astronomía", a dictarse en el Museo de Arte Municipal de Mercedes, de calle 23 e/ 18 y16, todos los miércoles de 20 a 22 hs. La inscripción podrá realizarse al comenzar el curso o, previamente, en la Dirección de Cultura, o al cel. 15588956.
Este curso es gratuito y tiene una duración aproximada de 12 clases, está dirigido a adolescentes y adultos, y no requiere poseer conocimientos previos sobre el tema. El mismo privilegiará el aspecto práctico, lo cual incluye manejo de programas de PC, uso del telescopio y toma de imágenes, recursos en internet, etc., y todo lo vinculado al conocimiento básico del cielo: Sol, Luna, estrellas, constelaciones y planetas. Se trata de un enfoque actualizado de aspectos básicos de la astronomía y sus descubrimientos recientes. Incluye talleres sobre temas a elección de los alumnos.
Las prácticas se realizarán en las instalaciones del Observatorio Astronómico Municipal situadas en la Esc. 15 de La Florida.
Más información: http://www.astronomiamercedes.org/dydpub.htm
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domingo, 13 de marzo de 2016
Curso de "Iniciación a la astronomía 2016" en Mercedes, Buenos Aires
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Actividades
Para agendar: Workshop + Eclipse Anular de Sol 2017 en Esquel, Provincia de Chubut, Argentina
Hay más actividad astronómica amateur o profesional en Argentina que la que puedas imaginar. Esta será en 2017 en Esquel, Provincia de Chubut, Argentina.
Workshop + Eclipse Anular de Sol
Workshop a realizarse los días 22, 23 y 24 de febrero de 2017, en ocasión del Eclipse Anular de Sol que se producirá el 26 de febrero de 2017.
Este será el Segundo Workshop de Difusión y Enseñanza de Astronomía a realizarse en Esquel, que contará con la participación de destacadas figuras de la astronomía nacional e internacional, como por ejemplo, el reconocido Jay Pasachoff.
Se adjunta la Primera Circular, con toda la información y el afiche del evento.
https://drive.google.com/open?id=0B7SXHgCCVkf1YU1lMlBGc0VQVFE
Workshop + Eclipse Anular de Sol
Workshop a realizarse los días 22, 23 y 24 de febrero de 2017, en ocasión del Eclipse Anular de Sol que se producirá el 26 de febrero de 2017.
Este será el Segundo Workshop de Difusión y Enseñanza de Astronomía a realizarse en Esquel, que contará con la participación de destacadas figuras de la astronomía nacional e internacional, como por ejemplo, el reconocido Jay Pasachoff.
Se adjunta la Primera Circular, con toda la información y el afiche del evento.
https://drive.google.com/open?id=0B7SXHgCCVkf1YU1lMlBGc0VQVFE
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Actividades
miércoles, 9 de marzo de 2016
Imagen astrofísica de la semana: Un antiguo Jet
Sabemos que casi todas las galaxias albergan un agujero negro supermasivo central. En realidad, nadie sabe cómo se formaron estos monstruos, o la forma en que evolucionan con el tiempo. Los agujeros negros supermasivos pueden tragar activamente enormes cantidades de material de sus galaxias anfitrionas, y esta acumulación de materia genera una intensa radiación de alta energía que puede producir potentes chorros de partículas cargadas que se disparan desde el agujero negro a través de cientos de miles de años luz.
Estos jets suelen producir una fuerte emisión en longitudes de onda de radio, e incluso también a veces emisión de rayos X de alta energía. Una imagen de rayos X reciente del observatorio de rayos X Chandra de un cúmulo de galaxias distantes llamado Abell 585 condujo a un descubrimiento inesperado e importante. La observación de Chandra, en la foto de arriba en azul (superpuesta sobre una imagen óptica del cúmulo), muestra un jet emitiendo rayos X desde un agujero negro en uno de los cúmulos de galaxias.
Los astrónomos creen que la emisión de rayos X es en realidad la radiación de baja energía a partir de la gran explosión que se ha impulsado en la banda de rayos X después de chocar con la alta energía de las partículas de alta velocidad en el jet galáctico. Este soeprendente descubrimiento es una de las pocas detecciones de un jat galáctico emitiendo rayos X en el universo distante. Esta observación proporciona una pista importante para la historia de la formación de un agujero negro supermasivo en el Universo, e indica que un agujero negro supermasivo central alimentándose activamente ya existía sólo unos pocos millones de años después del Big Bang.
Fuente de información: Imagen astrofísica de la semana: Un antiguo Jet
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Astrofísica
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Astronomía
lunes, 7 de marzo de 2016
Nueva información permanente en el blog sobre Journals y Calendarios de actividad astronómica en el mundo
Estoy incorporando en la sección Enlaces útiles del blog nueva información útil y de interés para los amigos o más que amigos de la astronomía. Se trata de sitios de Journals de astronomía y áreas afines y un cuadro con sitios de agendas y calendarios de actividad astronómica en todo el mundo.
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Información
Una vista de Titán, la gran luna de Saturno ilustrada
El fantástico Titán es uno de los más interesantes satélites de Saturno. Si lo querés "más cerca" podés bajar e imprimir su poster ilustrado (a medio camino entre la ciencia y la ficción) en alta resolución desde el sitio de la Misión Cassini de NASA/JPL-Caltech.
Acá está la dirección:
http://saturn.jpl.nasa.gov/photos/imagedetails/index.cfm?imageId=5307
Gélido y extraño, Titán es sin embargo similar a como era nuestro propio planeta hace miles de millones de años. Es la mayor luna de Saturno y tiene una gruesa atmósfera, una rica química orgánica y una superficie moldeada por ríos y lagos de etano y metano líquidos. Los vientos fríos esculpen vastas regiones de dunas ricas en hidrocarburos. Puede haber incluso criovolcanes de agua fría en estado líquido. El orbitador Cassini de la NASA fue diseñado para mirar a través de la perpetua neblina de Titán y desentrañar los misterios de esta luna tan semejanre a un planeta.
Crédito de la imagen: NASA/JPL-Caltech.
http://saturn.jpl.nasa.gov/photos/imagedetails/index.cfm?imageId=5307
Gélido y extraño, Titán es sin embargo similar a como era nuestro propio planeta hace miles de millones de años. Es la mayor luna de Saturno y tiene una gruesa atmósfera, una rica química orgánica y una superficie moldeada por ríos y lagos de etano y metano líquidos. Los vientos fríos esculpen vastas regiones de dunas ricas en hidrocarburos. Puede haber incluso criovolcanes de agua fría en estado líquido. El orbitador Cassini de la NASA fue diseñado para mirar a través de la perpetua neblina de Titán y desentrañar los misterios de esta luna tan semejanre a un planeta.
Crédito de la imagen: NASA/JPL-Caltech.
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Actividad espacial
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Astronomía
domingo, 6 de marzo de 2016
¡Demoliendo estereotipos! Hoy la demoledora es Itsaso Benedicto
La autora de la nueva imagen de "Mujeres con ciencia" (http://mujeresconciencia.com/) es la artista Itsaso Benedicto (http://itsasobenedicto.com/).
Sobre su ilustración, entre otras cosas, dice la artista en el Facebook de "Mujeres con ciencia" :
"Desde un inicio quise crear una imagen diferente, que se alejara de la típica imagen de la científica con la bata blanca.:
El tema representaba un reto, pues yo quería una imagen con una representación digna y que no desilusionara a la comunidad científica en general pero sobre todo a la femenina. La imagen está llena de significado. Se representa a la mujer que investiga y que descubre. Y al mismo tiempo se descubre a si misma. Toda esa investigación emite una luz que nos da conocimiento o que nos aclara lo que no entendemos.:
Y por otro lado se representa la información, en parte porque es una imagen preparada para una red social pero también porque las mujeres"
Sobre su ilustración, entre otras cosas, dice la artista en el Facebook de "Mujeres con ciencia" :
"Desde un inicio quise crear una imagen diferente, que se alejara de la típica imagen de la científica con la bata blanca.:
El tema representaba un reto, pues yo quería una imagen con una representación digna y que no desilusionara a la comunidad científica en general pero sobre todo a la femenina. La imagen está llena de significado. Se representa a la mujer que investiga y que descubre. Y al mismo tiempo se descubre a si misma. Toda esa investigación emite una luz que nos da conocimiento o que nos aclara lo que no entendemos.:
Y por otro lado se representa la información, en parte porque es una imagen preparada para una red social pero también porque las mujeres"
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Sociedad
martes, 1 de marzo de 2016
Coordenadas piratas del Caribe
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Humor
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Matemática
Historia de la astronomía: el descubrimiento de Ceres
Ceres. Imagen por Misión Dawn de la NASA, JPL.
Por José Alejandro Tropea
Ceres, hoy considerado un "planeta enano" -calificativo honroso para un miembro del cinturón de asteroides, aunque Plutón, que perdió el rango de "planeta", y fue degradado a esa categoría menor, si pudiera hablar, diría que se trata de un término humillante-, es el objeto más grande conocido del cinturón de asteroides, ese gran conjunto de astros, sospechado durante mucho tiempo como planeta, ubicado entre Marte y Júpiter. Ceres fue además el primero de ellos en ser descubierto, curiosamente, en la primera noche del siglo diecinueve, el 1º de enero de 1801, por el padre Giusepe Piazzi. Este es un relato detallado de ese descubrimiento y lo que sucedió esa noche histórica para la astronomía y en los días previos y posteriores a esa noche.
El hombre detrás del telescopio
El padre Giuseppe Piazzi (Valtellina, 1746 - Napolés, 1826) fue un astrónomo y sacerdote italiano que perteneció a la orden de los teatinos. Empezó a dedicarse en forma tardía a la astronomía, cuando el gobierno borbónico lo envió al extranjero para que preparara la fundación de dos observatrorios, uno en Nápoles y otro en Palermo.Después de permanecer durante tres años en los observatorios de París y Greenwich, y de haber visitado a Herschel en Slough, donde se rompió el brazo al caer de una de las grandes escaleras de madera que flanqueaban el enorme reflector, regresó a Palermo y adquirió, para el nuevo observatorio, un círculo meridiano de Ramsdem, en ese momento una obra maestra de la mecánica. También adquirió otros instrumentos que fueron colocados en la torre de Santa Ninfa, en el palacio real.
Su primer objetivo fue iniciar una determinación detallada de las posiciones de numerosas estrellas fijas, considerando que los catálogos estelares eran una base importante del trabajo astronómico de la época. Usando los dos telescopios meridianos que por su cuenta y sin ayuda había comprado, transportado e instalado, su objetivo inicial era estudiar las 87 estrellas de Tauro según el catálogo de LaCaille, un astrónomo que había elaborado este catálogo durante un viaje al Cabo de Buena Esperanza en 1755, y que se encontraba como apéndice de la publicación del catálogo de estrellas de Messier en 1784.
Derspués de veinte laboriosos años de trabajo publicó su obra monumental, que incluía la posición de 7646 estrellas, abarcando el período que iba de 1793 a 1823. Gracias al meticuloso trabajo realizado para este catálogo, Piazzi demostró que los movimientos propios de las estrellas son una regla y no una excepción. Durante su elaboración, por ejemplo, descubrió que la estrella 61 del Cisne (61 Cygni) estaba dotada de un movimiento propio muy peculiar; fue esto lo que lo llevó a intentar medir, sin éxito, su distancia a la Tierra, siendo finalmente Bessel el que lo haría, en 1838, convirtiéndose ese cálculo en la primera medición exitosa de la distancia de una estrella, mientras que Thomas James Henderson y Friedrich Georg Wilhelm von Struve lograban medir las distancias a Alfa Centauri (en 1839) y Vega en Lyra (en 1840) respectivamente.
Y fue durante esa tarea laboriosa y rutinaria de años de registrar las posiciones estelares, que Piazzi haría un descubrimiento extraordinario y casi inesperado.
Bajo sospecha
Lo de "casi inesperado" se debe a que la idea de la existencia de un planeta desconocido entre las órbitas de Marte y Júpiter, había sido sospechada desde la época de Kepler, empezando por él mismo. Más adelante, de acuerdo a la ley de Titus-Bode (descubierta en 1766 por Johann Daniel Titus, se la atribuyó en 1772 Johann Elert Bode, director del Observatorio de Berlín) la distancia al Sol de este supuesto planeta era de unas 2,8 UA (1 UA = 150 millones de kilómetros), como resultado de una progresión matemática de distancias que en realidad no tenía para muchos un gran asidero científico. El descubrimiento por William Herschel de Urano en 1781 aumentó la confianza en la exactitud de la cuestionada, y con razón, ley de Titus-Bode, la cual, de todas maneras, tuvo una gran influencia en la astronomía de esa época. En 1796, durante un congreso astronómico en Gotha, Alemania, Joseph Lalande recomendó su búsqueda. La tarea de escudriñar todo el zodíaco en busca del quinto planeta desde el Sol se repartió entre cinco grupos de astrónomos. En 1800, organizada por el Barón Franz Xaver von Zach, astrónomo alemán, se celebró una reunión en la residencia de Johann Hieronymus Schroeter, un astrónomo alemán reconocido, quien era director del observatorio de Lilienthal. Entre otros también estuvieron Heinrich Wilhelm Olbers y Karl Ludwig Harding, quienes tendrían su propio papel protagónico en esta historia, posterior al descubrimiento de Ceres. Allí, finalmente, los veinticuatro astrónomos expertos presentes combinaron sus esfuerzos y comenzaron una búsqueda metódica. De paso, esa sociedad astronómica recién formada, la primera de ese tipo en Alemania y Europa, llevaria al surgimiento de las sociedades astronómicas que vinieron después.
La noche del asteroide
La madrugada del 1 de enero de 1801, el primer día del siglo diecinueve -una fecha casi como un símbolo de lo que sucedería-, sin tener conocimiento de los objetivos de búsqueda de la recién establecida sociedad de von Zach, algo diferente en el cielo cambió la tarea de rutina del padre Piazzi. Mientras realizaba sus observaciones sistemáticas con el círculo de Ramsdem, a la espera del paso por el meridiano de una estrella de séptima magnitud, que ya había sido catalogada por Lacaille, observó que en una posición anterior a la misma, precediéndola apenas por 60 segundos, había un astro desconocido. Piazzi midió las coordenadas. A la noche siguiente, al volver a registrar su posición y compararla con la anterior verificó que ya no era la misma, el objeto desconocido se estaba moviendo, y así se confirmó en las noches siguientes. Era un "astro errante", que Piazzi estimó podría ser un planeta o un cometa. Inicialmente decidió no arriesgarse y lo anunció como un cometa, más que como un planeta.
El fugitivo
Lamentablemente, ni él ni sus asistentes pudieron observar el misterioso objeto fuera del meridiano mediante otros instrumentos. De todos modos pudo continuar con las observaciones, siguiendo al objeto hasta que se acercó demasiado al Sol, aproximadamente hacia mediados de febrero.
Si se trataba de un nuevo planeta, como sucediera con Urano, descubierto por Herschel, se podría calcular inicialmente en forma aproximada una órbita circular, aunque el arco de la órbita elíptica fuera pequeño.
Pero ya habian pasado 41 dias de su descubrimiento y el objeto se habia perdido entre las estrellas. Todo esto provocó un enorme interés y ansiedad en los astrónomos por volver a encontrarlo. Napoleón, estando sobre el campo de batalla, discutió con el astrónomo y matemático Laplace acerca de que nombre había que ponerle al pequeño planeta cuando se lo volviera a encontrar. También elogió el descubrimiento hablando con el amigo de de Piazzi, Barnaba Oriani (1752-1832, astrónomo y matemático italiano), orgulloso de que lo hiciera un italiano.
Piedra libre para el pequeño planeta
Mientras tanto, Gauss, en Alemania, que ya había estudiado el problema de las órbitas planetaris, aplicó la solución ideada por él al astro descubierto por Piazzi: considerando tres observaciones lo más alejadas uns de otras en el tiempo, para plantear, mediante tres pares de coordenadas (ascensión recta y declinación) seis ecuaciones que teóricamente son suficientes para determinar los elementos de la órbita.
Era la primera vez que se trataba en forma general el problema para establecer la órbita, con una precisión que se podía aumentar en forma notable usando, además de las tres observaciones básicas, todas las realizadas durante el tiempo que el pequeño planeta estuvo visible.
En base a los cálculos de la órbita y calculadas las efemérides, el 7 de diciembre de 1801 el barón de Zach volvió a encontrar en Seeber el astro perdido desde febrero, casi exactamente en la posición prevista por Gauss.
Por otro lado, pocos días después de su descubrimiento, William Herschel, con su gran telescopio reflector, y en base al cálculo orbital de Gauss, determinaba el diámetro de Ceres en aproximadamente 260 km (el valor actual es 950 km).
Ser o no ser asteroide
El pequeño planeta fue bautizado por Piazzi con el nombre de Ceres Ferdinandea, en homenaje a la diosa griega, tutelar de Sicilia, y por el rey Fernando IV de Nápoles y Sicilia. A partir de entonces los astrónomos iniciaron una búsqueda sistemática de objetos similares. Heinrich Wilhelm Olbers, uno de los asistentes a la reunión de 1800, descubrió el segundo en 1802, al que le puso el nombre de Pallas. A continuación el 1 de septiembre de 1804 fue descubierto Juno, por el astrónomo alemán Karl Ludwig Harding, otro de los presentes en aquella reunión ya citada, y el 29 de marzo de 1807 desde Bremen fue descubierto Vesta por Olbers. Esos primeros cuatro objetos son los más grandes conocidos.
Cuando ya se hizo evidente que había muchos pequeños planetas orbitando en torno al Sol entre Marte y Júpiter, se comenzó a especular con la idea de que se trataba de los restos de un planeta que había explotado por fuerzas internas o por el choqure con un cometa (en 1802 Olbers sugirió a Herschel que Ceres y Palas podrían ser restos de un planeta mucho más grande). La teoría más aceptada hoy es que se trata de material que no llegó a formar un planeta: los planetesimales que orbitaban en esa zona, fueron perturbados gravitacionalmente por Júpiter, impidiendo la formación de un planeta por los procesos de acreción y colisión que originaron los restantes.
En esas circunstancias, Herschel, que descubrió Urano, se interesó muy especialmente en el descubrimiento de Piazzi. En la primavera de 1802 le escribió desde Slough enviándole un resumen de sus observaciones sobre Ceres y sobre Pallas y reflexionando sobre la naturaleza de estos nuevos astros. Esto generó una cierta polémica con Piazzi. Herschel dedujo de los cálculos de Gauss que Ceres debía ser extremadamente pequeño comparado con el resto de los planetas. Por este motivo creyó que no debía llamárselos "planetas", pero como tampoco se trataba de cometas pensó que debían ser una especie nueva de astros. Herschel propuso llamarlos "asteroides".
"Si quisiéramos llamarlos planetas, agregaba Herschel, no podrían ocupar el espacio intermedio entre Marte y Júpite con la debida dignidad". Pero Piazzi, contestando irónicamente a las palabras de Herschel dijo: "¡pronto veremos también condes, duques y marqueses en el cielo!"
A Piazzi no le parecían bien los razonamientos de Herschel; señalaba que se trataba de "estrellas errantes" que podrían llamarse planetoides o cometoides, pero nunca asteroides. Finalmente, el término de "planetas enanos" con que hoy se los designa, tal vez sea una solución salomónica que hubiera satisfecho a ambos astrónomos y a los seguidores de cada uno de ellos. Sea como fuere, el descubrimiento de Ceres, más allá de estas polémicas relativamente menores, llevó al conocimiento de nuevos integrantes del sistem solar, lo que ayudaría a adquirir una comprensión más profunda de su constitución y su origen, tarea que hoy se desarrolla con más intensidad que nunca gracias a la tecnología de tierra y espacial.
Fuentes:
• Historia de la astronomía de Giorgio Abetti, FCE.
• Historia de la física de James Jeans.
Más información:
• Ceres en lookUP
Imágenes:
• Cinturón de asteroides, concepción artística. Crédito: IPAC, JPL/NASA.
• Ceres. Crédito: HST ACS/HRC.
• Giuseppe Piazzi. Crédito: Wikipedia.
• Telescopio de Herschel. Crédito: Observatorio de Madrid. Observatorio Astronómico Nacional (IGN).
• Historia de la astronomía de Giorgio Abetti, FCE.
• Historia de la física de James Jeans.
Más información:
• Ceres en lookUP
Imágenes:
• Cinturón de asteroides, concepción artística. Crédito: IPAC, JPL/NASA.
• Ceres. Crédito: HST ACS/HRC.
• Giuseppe Piazzi. Crédito: Wikipedia.
• Telescopio de Herschel. Crédito: Observatorio de Madrid. Observatorio Astronómico Nacional (IGN).
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Astronomía
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Historia
La historia del Cangrejo más famoso
La historia de la Nebulosa del Cangrejo es uno de los capítulos más interesantes de la historia de la astronomía. Además de tratarse de uno de los objetos astronómicos más atractivos relativamente cercanos a la Tierra, resultó ser los restos de la explosión catastrófica de una estrella, una supernova visualizada en 1054 por astrónomos chinos y japoneses.
Imagen de la nebulosa obtenida el 17 de noviembre de 1999 por el ESO. Crédito: European Southern Observatory (ESO).
Texto: José Alejandro Tropea
(Texto original en Historia: El Cangrejo más famoso, donde reside desde el 24 de febrero de 2010 en el blog Universo a la vista 1)
1. La engañosamente apacible noche de los tiempos
Es aproximadamente el año 5246 A.C. El mundo atraviesa el período neolítico. Los sumerios, que llevarán la civilización al más alto nivel conocido hasta entonces, comienzan a interesarse en la ciencia y la tecnología. Un hombre, tal vez un sacerdote y astrólogo -que a simple vista ya conocía Marte, Venus, Mercurio, Júpiter y Saturno, la Vía Láctea, el Sol y la luna, y predecía algunos fenómenos celestes o naturales-, escruta el cielo y lo imagina infinitamente más tranquilo y apacible que el suceso catastrófico que estaba teniendo lugar, en esos días, a 6300 años luz de la Tierra. Pero no puede saberlo, faltan precisamente 6300 años para que las consecuencias se hagan visibles, para que el mensajero llegue con la noticia, acabando con esa bucólica imagen.
2. El gran show en el cielo
En 1054, mientras Europa estaba sumergida en la exageradamente llamada edad oscura, en China -también en Japón-, los astrónomos se daban el lujo de presenciar y registrar (1) uno de los fenómenos astronómicos más espectaculares que se conocen: la aparición de una supernova (2), a la que llamaron "estrella huésped". Una estrella diez veces más grande que el sol, muriendo violentamente a través de una explosión colosal. No fue la primera ni la última visible a simple vista en los tiempos pretelescópicos (3) pero por sus características y magnitud y por los acontecimientos posteriores que la involucran es protagonista de uno de los más interesantes capítulos de la historia de la astronomía.
La Nebulosa del Cangrejo, M1, se encuentra aproximadamente a 1 grado Norte y 1 grado Oeste de Zeta Tauri. Crédito: Wikipedia.
Esta supernova, ubicada aproximadamente a 6300 años luz de la Tierra, en la constelación de Tauro, alcanzó un brillo que superaba en seis veces el de Venus,. una magnitud aparente entre −7 y −4,5 en julio. En términos deportivos, durante su período de máximo esplendor ocupó el tercer lugar en el podio, después del Sol y la luna. Fue visible de día durante casi dos meses y al amanecer durante casi un año.
A pesar de la espectacularidad visual del fenómeno no se han hallado registros en Europa (4), sin embargo, es posible que lo hayan visto los Anazasi, indios americanos del norte de Arizona y Nuevo México. Se hallaron dos pictografías, una en una cueva de White Mesa y otra en una pared del Navajo Canyon. En las dos se observa la luna creciente y una gran estrella cercana (según los cálculos, el 5 de Julio de 1054 la luna estaba ubicada a 2 grados al norte de la nebulosa del Cangrejo).
En 1990, Ralph Robbins, de la Universidad de Texas, descubrió nuevos registros en la alfarería de los indios Mimbres de Nuevo México. Dos pistas confirmaban cronológicamente el hallazgo: el estilo artístico de los trabajos era el utilizado únicamente hasta 1100 y el fechado con carbono-14 indicó que fue realizada entre 1050 y 1070. Es probable además que la supernova haya sido descripta como una estrella de 23 rayos.
Si esta catástrofe cósmica hubiera ocurrido en la actualidad, en 2001, es probable que la cobertura de los medios de comunicación y el merchandising habrían alcanzado, junto con el impacto cultural, dimensiones tan colosales como la explosión misma.
El paso del cometa Halley (5), a pesar de ser un fenómeno estelar y visual insignificante comparado con la explosión de una estrella ha causado, en sus periódicas apariciones (cada 75 ó 76 años) y al menos hasta la de 1910, un apreciable impacto en la humanidad.
Los eclipses, con mucho menos todavía que ofrecer, y a pesar de ser un fenómeno más habitual que el paso del Halley, nunca dejan de ser interesantes y atractivos. Y si a lo largo de la historia tanto estos últimos como el Halley desataron pánico, inquietud religiosa y llegaron a ser interpretados como señales de la cercanía del fin, la supernova podría ser, en 2001 -encima potenciado por el año mismo, el primero del milenio-, la señal más contundente y convincente de la llegada de un final apocalíptico, digno de figurar en las predicciones de Nostradamus. Espectacularidad solo superada por el asteroide que cayó en Yucatán hace 65 millones de años o el ahora confirmado que cayó hace 240 millones de años en un lugar no definido. Pero todavíia no existían hombres para registrar el impacto. Y si los hubiera habido, no habrían tenido tiempo de registrarlo ni habrían sobrevivido. Lo mismo que hubiera ocurrido en 1054, si la estrella que explotó hubiera estado a 50 años luz del Sol (según estimaciones de los astrónomos los efectos de la explosión habrían acabado con la vida sobre la Tierra. Si el Sol explotara de esta manera los océanos comenzarían a hervir desapareciendo toda la vida en el planeta).
3. ¡Cangrejo a la vista!
Durante casi 600 años, salvo aquellos escasos registros orientales, la supernova quedó completamente olvidada en el desván de la astronomía.
En 1731 el astrónomo aficionado inglés John Bevis (1693-1771) descubrió la nebulosa originada por la explosión de 1054, pero no la asoció con esta última. Bevis había entrado al desván con el plumero y, sin saberlo, estaba desempolvando aquella supernova.
En 1758 el astrónomo francés Charles Messier (1730-1817) tenía un problema, era "cazador de cometas" (llegó a descubrir veinte) y le resultaba complicado discernir, sin confundirse, su "presa" de otros objetos fijos en el cielo, como las nebulosas y los cúmulos estelares. Para resolverlo decidió relevar y catalogar estos objetos, lo que dio lugar al "Catálogo de nebulosas y cúmulos estelares" publicado por primera vez en 1774 (6). La primera entrada del mismo fue la nebulosa del Cangrejo, denominada M1 (actualmente NGC 1952), que Messier "el cazador" había visualizado en forma independiente de Bevis el aficionado el 28 de agosto de 1758 e ingresado al catálogo el 12 de septiembre de ese mismo año. Aún así, en 1835, M1 fue confundida por Messier con el cometa Halley.
Dibujo realizado por Lord Rosse SEDS
En 1844 el astrónomo irlandés William Parsons, tercer conde de Rosse (1800-1867) pudo observar la nebulosa con gran detalle, logrando apreciar los gases turbulentos y toda su estructura. Sus filamentos de luz le parecieron las patas de un cangrejo. Por el parecido que le veía con ese crustáceo la bautizó como "nebulosa del Cangrejo". La observación la hizo con su propio telescopio de 36 pulgadas en el Castillo Birr (7).
De los primeros en observarla, Charles Messier,Johann Elert Bode (1747-1826) y William Herschel (1738-1822) notaron que la nebulosa no se podía resolver en estrellas, mientras que John Herschel (1792-1871) y Rosse pensaron -y no se equivocaron- lo contrario.
En 1892 se obtuvo la primera foto a través de un telescopio de 20 pulgadas.
4. Revelación explosiva
En 1913 el astrónomo norteamericano Vesto Slipher (1875-1969) realizó los primeros análisis espectroscópicos de la nebulosa -tarea que llevaría adelante hasta 1915-, observando que las líneas de emisión de la misma estaban divididas. Más tarde se descubrió que esto se debía al efecto Doppler. Partes de la nebulosa se están aproximando a nuestro planeta, desplazando las líneas hacia el azul, mientras que otras se alejan de nosotros, desplazando las líneas hacia el rojo.
Lo que entonces había sido evidente por simple observación telescópica, que la nebulosa era una colosal explosión expandiéndose, comenzaba a confirmarse a través de varias evidencias.
En 1921, Carl Otto Lampland, del Observatorio Lowell, comparando fotografías de la nebulosa, obtenidas con el reflector de 42 pulgadas, encontró cambios y movimientos notables de sus componentes individuales. El mismo año, John Charles Duncan, del observatorio Monte Wilson, comparando fotografías de los últimos 11.5 años encontró que la nebulosa se estaba expandiendo a un promedio de aproximadamente .2 segundos de arco por año. Proyectando hacia atrás este movimiento el cálculo daba para el comienzo de la expansión unos 900 años. En ese mismo año, Knut Landmark observó la proximidad histórica que la nebulosa tenía con la supernova de 1054.
Durante la segunda guerra mundial, en 1942, el astrónomo germano-americano Walter Baade (1893-1960) observó que una estrella cercana al centro de la nebulosa podía estar relacionada con el origen de esta. La misma, por sus características, pertenecía a la categoría de enanas blancas (estrellas pequeñas y azuladas).
En ese mismo año el astrónomo holandés Jan Oort (1900-1992) estaba en una situación inconveniente para el desarrollo de sus actividades científicas. Al no poder hacer en Holanda, su país, otra cosa que trabajos teóricos debido a la ocupación alemana (8), se dedicó, por ejemplo, a estudiar documentos chinos de un especialista de ese origen relacionados con la supernova de 1054. En base a ellos, después de una intensa y detallada investigación llegó a la conclusión de que la nebulosa del Cangrejo eran los restos de la supernova registrada en 1054
5. La caja de Pandora
En 1948, en pleno nacimiento de la radioastronomía, se descubrió una radiofuente muy poderosa en el interior de la nebulosa, después identificada como "Taurus A" (la tercera en intensidad fuera del sistema solar). Si bien en principio se podría suponer que esta emisión de microondas se debía a las altas temperaturas, como sucede con las emisiones de radio del Sol, enseguida se ve que no es posible debido a que las temperaturas necesarias para producir microondas de tal intensidad harían que la nebulosa sea mucho más brillante de lo que es, además la intensidad de las mismas debería disminuir a medida que aumenta la longitud de onda y ninguna de estas cosas sucede. Algo nuevo rondaba por ahí y no tardaría en ser descubierto.
En 1953, buscando una explicación a la intensidad de la radiofuente del Cangrejo, el astrónomo soviético Iosif Samuilovich Shklovsky (1916-1985) había sugerido que la nebulosa podía tener un intenso campo magnético que a través de sus líneas de fuerza hacía girar a los electrones en trayectoria espiral, los que a su vez, debido a este fenómeno, emitirían "radiación sincrotrón" (llamada así por su similitud con el proceso al que los electrones son sometidos en los sincrotrones, aceleradores de partículas), que además de microondas originaría luz visible. Respecto de esa luz, si su origen es la radiación sincrotrón, debería estar polarizada (las ondas se mueven a través de las líneas de fuerza del campo magnético, las cuales están orientadas en una dirección fija).
En 1954 Baade informó, confirmándolo, que el Cangrejo poseía esos poderosos campos magnéticos. Por otro lado, el astrónomo soviético V. A. Dombrovsky demostró que la luz del Cangrejo estaba efectivamente polarizada (9).
En 1963 fue lanzada, por un grupo a cargo del astrónomo norteamericano Herbert Friedman (1916-2000), una serie de cohetes de gran altura para la detección de fuentes de rayos X. Una muy intensa (Tau XR-1) se detectó en la nebulosa del Cangrejo (10).
Al año siguiente, a través de mediciones con globos se detectaron también rayos cósmicos.
A pesar de esta acumulación de objetos y fenómenos celestes en el interior de la nebulosa -supernova, enana blanca, rayos X, rayos cósmicos, radiación sincrotrón-, lo mejor estaba por venir.
6. El corazón delator
Imagen detallada del "corazon" de la nebulosa, obtenida por el telescopio espacial Hubble en 1995. NASA y Hubble Heritage Team (STScI/AURA)
En 1968 los astrónomos confirmaron y anunciaron lo que había sido detectado el año anterior (11), una señal de radio pulsante y regular proveniente del espacio exterior. Esto hizo pensar a muchos, en un primer momento, que se trataba de mensajes de una civilización extraterrestre avanzada. Pero la fiesta y el alborozo -justificados- no duraron mucho. Más que de señales transmitidas por pequeñas criaturas verdes se trataba de un nuevo objeto estelar, al que se bautizó púlsar. Al menos a nivel científico había motivos para festejar.
El 9 de noviembre de ese mismo año los astrónomos del radiotelescopio de 300 metros de Arecibo, en Puerto Rico, descubrieron en M1 una fuente que emitía una señal de radio pulsante. Era un pulsar, una estrella pulsante. El pulsar del Cangrejo fue el primero que también se pudo observar en la parte visible (12). Ahora se sabe que el pulsar es una estrella de neutrones que rota velozmente (30 veces por segundo), tiene un diámetro de 30 km y una masa mayor que la solar, lo que hace que su densidad sea mayor que la de un núcleo atómico. Un cubo de una pulgada, más o menos como dos caldos en cubito, del material de este pulsar pesaría seis mil millones de toneladas.
7. "Para verte mejor"
No era una abuelita, ni un lobo travestido, ni sus ojos eran tan grandes (otros en la Tierra lo superaban) y hasta fue necesario hacerle un tratamiento oftalmológico (modificando su órgano ocular con lentes correctoras), pero estaba en órbita, más allá de la interferencia y la distorsión de la atmósfera, siendo esto suficiente para ser un instrumento de observación excepcional. Desde 1995 el telescopio Espacial Hubble (HST), de el se trata, nos ha provisto de jugosa y valiosa información sobre la nebulosa y el pulsar del Cangrejo.
Ha revelado que los filamentos de la nebulosa son más complejos de lo que se había pensado. En boca de los astrofísicos "el Cangrejo (por los procesos que ahora pueden analizarse con mayor detalle) es un objeto maravilloso, mezcla de teoría astronómica y experimento científico" (en un documental de Discovery sobre el HST) (13)
8. "Cuatro ojos ven mejor que uno"
En las instalaciones del complejo astronómico de Paranal, en pleno desierto de Atacama, en Chile, se realizan importantes observaciones. Gracias a una técnica llamada interferometría, los cuatro telescopios reflectores allí emplazados, de 8.2 metros de diámetro cada uno, pueden trabajar como uno solo de 16 metros, convirtiéndolo en el observatorio con base en tierra más poderoso de la historia. Con este instrumento, si nuestros vecinos se fueran de vacaciones a la luna, podríamos espiarlos desde Paranal mientras toman sol desnudos en las laderas de los cráteres.
La nebulosa del Cangrejo, por estar en el campo de observación de este telescopio, se ha convertido en presa fácil del mismo (la foto principal que ilustra esta nota fue obtenida allí).
A pesar de todo lo que ya se conoce del Cangrejo, tal vez ahora viene lo mejor...
La Nebulosa del Cangrejo vista en infrarrojo por el Telescopio espacial Spitzer. Crédito: NASA/ESA.
Púlsar de la Nebulosa del Cangrejo. Información óptica del Telescopio espacial Hubble (en rojo) combinada con imágenes de rayos X del Observatorio de rayos X Chandra (en azul). Crédito: NASA/ESA.
La Nebulosa del Cangrejo en el ultravioleta cercano. Crédito: NASA/ESA.
La Nebulosa del Cangrejo en el ultravioleta lejano. Crédito: NASA/ESA.
REFERENCIAS
1 - De acuerdo a los registros chino traducidos por J.J. Duyvendak: "...En el primer año del período Chih-ho, en la quinta luna, el dia chi-ch'ou, una estrella huésped apareció aproximadamente varias pulgadas al sur-este de Tien-Kuan (Z-Tauri). Después de más de un año, en forma gradual se hizo invisible...". La fecha corresponde al 4 de julio de 1054.
Otra referencia posterior: "...En el día Hsin-Wei, de la tercera luna en el primer año del período Chia-yu (17 de abril de 1056) el Director de la Oficina Astronómica dijo 'La estrella huésped se hizo invisible, lo cual es señal de la partida del huésped". Originalmente, durante el quinto mes del primer año del período Chih-ho, había aparecido en la mañana en el este guarding T'ien-Kuan. Era visible durante el día como Venus, con rayos en las cuatro direcciones. El color era blanco rojizo... Fue vista por 23 días".
La fecha del 4 de julio de 1054 ha sido cuestionada varias veces debido a que por las condiciones climáticas los astrónomos chinos recién el 4 de julio pudieron registrar el evento. El poeta japonés Sadiae Fujiwara, en 1235, fija este acontecimiento en mayo 29, pero en esa fecha la estrella Z-Tauri estaba demasiado cerca del Sol para ser observable.
2 - Al explotar, la luminosidad de la estrella puede aumentar 100 millones de veces. Durante un período breve puede alcanzar el brillo de 1000 millones de estrellas y en algunos casos superar el de toda la galaxia a la cual pertenece.
Al explotar expulsa al espacio materia estelar. Al hacerlo pierde energía. Los restos de la estrella colapsan y la misma se apaga. Varios meses después la estrella vuelve a tener el brillo previo a su explosión.
Se clasifican en tipo I y II. Las primeras son estrellas antiguas con una masa ligeramente superior a la del Sol. la radiación durante la explosión es muy grande a pesar de que su masa es una fracción de la del Sol. Durante la explosión pierden entre 1/10 y 9/10 de su masa. Se hallan en galaxias espirales y elípticas. La supernova de 1054 era de este tipo.
Las de tipo II se encuentran solo en galaxias espirales. Son estrellas jóvenes, masivas y calientes. Durante la explosión pierden entre 1/100 y 1/10 de su masa. Generalmente aparecen en los brazos espirales, que es la zona en la que comienzan a formarse las estrellas.
3 - Galileo utilizó el telescopio por primera vez en 1609. Desde entonces no ha aparecido ninguna supernova visible a simple vista. Antes de eso, el 6 de noviembre de 1572, una nova que llegó a presentar de 5 a 10 veces el brillo de Venus (magnitud -4) apareció en la constelación Casiopea. El astrónomo danés Tycho Brahe le dedicó, en 1573, el opúsculo De Nova Stella ("Acerca de la nueva estrella") publicado al año siguiente. A partir de ese trabajo se denominaron "novas" a las estrellas que surgen repentinamente en el cielo.
Otra nova (magnitud -3) apareció en Octubre 9 de 1604, en la constelación de Ofiuco. Su brillo llegó a ser como el de Júpiter y fue observada por Galileo y Kepler.
Anteriormente a estas dos, el 30 de abril de 1006, de acuerdo a datos basados en investigaciones sobre documentos chinos que se publicaron en 1966, fue visualizada otra supernova en la constelación Lupus. Fue además observada y registrada por árabes, japoneses y europeos.
En 1181, en la constelación Casiopea, astrónomos chinos y japoneses observaron otra supernova (magnitud -1).
Otras dos se observaron en 185 a.J. (en la constelación Centauro) y en 393 a 396 (en la constelación Escorpio).
También se especula con que Hiparco registró una nova en 134 a.J. y que fue este fenómeno el que lo llevó a realizar la primera carta celeste conocida. Existen además otras novas de cuya existencia no hay seguridad.
4 - Este es un hecho que no ha dejado de llamar la atención. Pero hay que considerar que la astronomía en Europa casi no existía, no había una visión científica del mundo y los intereses del mundo europeo se movían por otros caminos, como la religión, el arte y, porque no, las luchas y las guerras tanto intestinas como externas. Es posible que debido a estos factores la supernova haya sido pasada por alto en los intereses de aquella civilización.
5 - Fue el astrónomo inglés Edmund Halley (1656-1742) quien descubrió el cometa que lleva su nombre y que en realidad ya era conocido. Lo que Halley hizo fue suponer, en 1704, y luego se confirmaría, que varios cometas supuestamente diferentes que aparecían a intervalos regulares (75 ó 76 años) eran uno solo. El astrónomo hizo cálculos que predijeron el regreso del mismo en 1758.
6 - En ese catálogo figuró por primera vez, designada como M 31, la galaxia de Andrómeda, que en ese momento, a raiz de que los telescopios no permitían resolverla en estrellas, era considerada una nebulosa, como sucedió con muchas otras de ese mismo catálogo. Este fue ampliado posteriormente por William Herschel y su hijo John Herschel hasta 5080 objetos. En 1890 fue sustituido por uno aún más extenso, el Nuevo Catálogo General de Dreyer.
7 - En base a la observación que hizo de la nebulosa, Lord Rosse describió así lo que vio: "Un racimo...no es más largo que una nebulosa oval resolvible (en estrellas); vemos filamentos resolvibles singularmente dispuestos..."
Pero interpretó mal sus observaciones, creyendo ver en los filamentos una señal de que era posible resolverlos en estrellas.
En 1848 volvió a observar M1 con un telescopio reflector de 72 pulgadas, encontrándose entonces con un cuadro muy diferente. En 1855 fue representada con un nuevo dibujo por R.J. Mitchell.
8 - En forma similar, en 1944, otro astrónomo holandés en la misma situación que Oort, Hendrik Christoffel van de Hulst (n. 1918), haciendo cálculos teóricos determinó la existencia de la radiación de 21 cm del hidrógeno en la Galaxia. Finalizada la guerra sus cálculos se confirmaron cuando varios científicos trabajando por separado detectaron esa radiación.
9 - En 1960 se comprobó que las emisiones de microondas de Júpiter están polarizadas debido al campo magnético del planeta y finalmente, en 1962, debido a una explosión nuclear experimental de gran altura más allá de la atmósfera, las líneas del campo magnético terrestre se llenaron de partículas cargadas, que iniciaron un movimiento en espiral en torno a esas líneas del campo, emitiendo radiación sincrotrón.
10 - La energía que emitía a través de los rayos X era 100 veces superior a la emitida como luz visible. Igual esta última es enorme. En términos absolutos es más de 1000 veces más luminosa que el Sol (esto surge de tener en cuenta que a 6300 años luz su brillo aparente corresponde a una magnitud absoluta de -3.2). La luminosidad total en todo el espectro es aproximadamente 100000 veces la Solar.
En 1964 se pudo determinar si esta fuente era puntual o extensa. Aprovechando que la nebulosa sería ocultada por la luna -no volvería a suceder en 8 años-, Friedman y su grupo hicieron mediciones con un cohete y se comprobó que el flujo de rayos X desaparecía gradualmente y que la fuente abarcaba aproximadamente 1 año luz.
11 - En 1967 el radioastrónomo inglés Antony Hewish y sus estudiantes graduados en la Universidad de Cambridge, terminaron un radiotelescopio para estudiar el centelleo de las estrellas, específicamente los quasars. En ese año observaron una señal inusual en la longitud de onda de 3.7 metros que pulsaba con una frecuencia de aproximadamente 1 segundo (exactamente 1.3373011) y que no se podía asociar a ninguna fuente conocida (estrellas, galaxias, etc.).
12 - El 15 de enero de 1969 D.J. Taylor, W.J. Cocke y M.J. Disney, del Observatorio Steward de Tucson, Arizona, observaron, con el telescopio de 90 cm de Kitt Peak que la estrella (CM Tauri) emitía luz pulsante con un período de 33.085 milisegundos, como el pulsar de radio.
13 - A las importantes observaciones del Hubble se agrega la no menos rica información que aportan otros sistemas de observación en todo el espectro de frecuencias, entre ellos está el Observatorio de rayos X Chandra, de la NASA y el Observatorio Keck de Hawaii en el área del infrarrojo.
BIBLIOGRAFIA RECOMENDADA
The Crab Nebula de Simon Mitton. Charles Scribner's Sons, New York, 1978. 194 páginas. Contiene muchas ilustraciones. Es un excelente libro en inglés dedicado exclusivamente a la Nebulosa del Cangrejo.
Imagen de la nebulosa obtenida el 17 de noviembre de 1999 por el ESO. Crédito: European Southern Observatory (ESO).
Texto: José Alejandro Tropea
(Texto original en Historia: El Cangrejo más famoso, donde reside desde el 24 de febrero de 2010 en el blog Universo a la vista 1)
1. La engañosamente apacible noche de los tiempos
Es aproximadamente el año 5246 A.C. El mundo atraviesa el período neolítico. Los sumerios, que llevarán la civilización al más alto nivel conocido hasta entonces, comienzan a interesarse en la ciencia y la tecnología. Un hombre, tal vez un sacerdote y astrólogo -que a simple vista ya conocía Marte, Venus, Mercurio, Júpiter y Saturno, la Vía Láctea, el Sol y la luna, y predecía algunos fenómenos celestes o naturales-, escruta el cielo y lo imagina infinitamente más tranquilo y apacible que el suceso catastrófico que estaba teniendo lugar, en esos días, a 6300 años luz de la Tierra. Pero no puede saberlo, faltan precisamente 6300 años para que las consecuencias se hagan visibles, para que el mensajero llegue con la noticia, acabando con esa bucólica imagen.
2. El gran show en el cielo
En 1054, mientras Europa estaba sumergida en la exageradamente llamada edad oscura, en China -también en Japón-, los astrónomos se daban el lujo de presenciar y registrar (1) uno de los fenómenos astronómicos más espectaculares que se conocen: la aparición de una supernova (2), a la que llamaron "estrella huésped". Una estrella diez veces más grande que el sol, muriendo violentamente a través de una explosión colosal. No fue la primera ni la última visible a simple vista en los tiempos pretelescópicos (3) pero por sus características y magnitud y por los acontecimientos posteriores que la involucran es protagonista de uno de los más interesantes capítulos de la historia de la astronomía.
La Nebulosa del Cangrejo, M1, se encuentra aproximadamente a 1 grado Norte y 1 grado Oeste de Zeta Tauri. Crédito: Wikipedia.Esta supernova, ubicada aproximadamente a 6300 años luz de la Tierra, en la constelación de Tauro, alcanzó un brillo que superaba en seis veces el de Venus,. una magnitud aparente entre −7 y −4,5 en julio. En términos deportivos, durante su período de máximo esplendor ocupó el tercer lugar en el podio, después del Sol y la luna. Fue visible de día durante casi dos meses y al amanecer durante casi un año.
A pesar de la espectacularidad visual del fenómeno no se han hallado registros en Europa (4), sin embargo, es posible que lo hayan visto los Anazasi, indios americanos del norte de Arizona y Nuevo México. Se hallaron dos pictografías, una en una cueva de White Mesa y otra en una pared del Navajo Canyon. En las dos se observa la luna creciente y una gran estrella cercana (según los cálculos, el 5 de Julio de 1054 la luna estaba ubicada a 2 grados al norte de la nebulosa del Cangrejo).
En 1990, Ralph Robbins, de la Universidad de Texas, descubrió nuevos registros en la alfarería de los indios Mimbres de Nuevo México. Dos pistas confirmaban cronológicamente el hallazgo: el estilo artístico de los trabajos era el utilizado únicamente hasta 1100 y el fechado con carbono-14 indicó que fue realizada entre 1050 y 1070. Es probable además que la supernova haya sido descripta como una estrella de 23 rayos.
Si esta catástrofe cósmica hubiera ocurrido en la actualidad, en 2001, es probable que la cobertura de los medios de comunicación y el merchandising habrían alcanzado, junto con el impacto cultural, dimensiones tan colosales como la explosión misma.
El paso del cometa Halley (5), a pesar de ser un fenómeno estelar y visual insignificante comparado con la explosión de una estrella ha causado, en sus periódicas apariciones (cada 75 ó 76 años) y al menos hasta la de 1910, un apreciable impacto en la humanidad.
Los eclipses, con mucho menos todavía que ofrecer, y a pesar de ser un fenómeno más habitual que el paso del Halley, nunca dejan de ser interesantes y atractivos. Y si a lo largo de la historia tanto estos últimos como el Halley desataron pánico, inquietud religiosa y llegaron a ser interpretados como señales de la cercanía del fin, la supernova podría ser, en 2001 -encima potenciado por el año mismo, el primero del milenio-, la señal más contundente y convincente de la llegada de un final apocalíptico, digno de figurar en las predicciones de Nostradamus. Espectacularidad solo superada por el asteroide que cayó en Yucatán hace 65 millones de años o el ahora confirmado que cayó hace 240 millones de años en un lugar no definido. Pero todavíia no existían hombres para registrar el impacto. Y si los hubiera habido, no habrían tenido tiempo de registrarlo ni habrían sobrevivido. Lo mismo que hubiera ocurrido en 1054, si la estrella que explotó hubiera estado a 50 años luz del Sol (según estimaciones de los astrónomos los efectos de la explosión habrían acabado con la vida sobre la Tierra. Si el Sol explotara de esta manera los océanos comenzarían a hervir desapareciendo toda la vida en el planeta).
3. ¡Cangrejo a la vista!
Durante casi 600 años, salvo aquellos escasos registros orientales, la supernova quedó completamente olvidada en el desván de la astronomía.
En 1731 el astrónomo aficionado inglés John Bevis (1693-1771) descubrió la nebulosa originada por la explosión de 1054, pero no la asoció con esta última. Bevis había entrado al desván con el plumero y, sin saberlo, estaba desempolvando aquella supernova.
En 1758 el astrónomo francés Charles Messier (1730-1817) tenía un problema, era "cazador de cometas" (llegó a descubrir veinte) y le resultaba complicado discernir, sin confundirse, su "presa" de otros objetos fijos en el cielo, como las nebulosas y los cúmulos estelares. Para resolverlo decidió relevar y catalogar estos objetos, lo que dio lugar al "Catálogo de nebulosas y cúmulos estelares" publicado por primera vez en 1774 (6). La primera entrada del mismo fue la nebulosa del Cangrejo, denominada M1 (actualmente NGC 1952), que Messier "el cazador" había visualizado en forma independiente de Bevis el aficionado el 28 de agosto de 1758 e ingresado al catálogo el 12 de septiembre de ese mismo año. Aún así, en 1835, M1 fue confundida por Messier con el cometa Halley.
Dibujo realizado por Lord Rosse SEDSEn 1844 el astrónomo irlandés William Parsons, tercer conde de Rosse (1800-1867) pudo observar la nebulosa con gran detalle, logrando apreciar los gases turbulentos y toda su estructura. Sus filamentos de luz le parecieron las patas de un cangrejo. Por el parecido que le veía con ese crustáceo la bautizó como "nebulosa del Cangrejo". La observación la hizo con su propio telescopio de 36 pulgadas en el Castillo Birr (7).
De los primeros en observarla, Charles Messier,Johann Elert Bode (1747-1826) y William Herschel (1738-1822) notaron que la nebulosa no se podía resolver en estrellas, mientras que John Herschel (1792-1871) y Rosse pensaron -y no se equivocaron- lo contrario.
En 1892 se obtuvo la primera foto a través de un telescopio de 20 pulgadas.
4. Revelación explosiva
En 1913 el astrónomo norteamericano Vesto Slipher (1875-1969) realizó los primeros análisis espectroscópicos de la nebulosa -tarea que llevaría adelante hasta 1915-, observando que las líneas de emisión de la misma estaban divididas. Más tarde se descubrió que esto se debía al efecto Doppler. Partes de la nebulosa se están aproximando a nuestro planeta, desplazando las líneas hacia el azul, mientras que otras se alejan de nosotros, desplazando las líneas hacia el rojo.
Lo que entonces había sido evidente por simple observación telescópica, que la nebulosa era una colosal explosión expandiéndose, comenzaba a confirmarse a través de varias evidencias.
En 1921, Carl Otto Lampland, del Observatorio Lowell, comparando fotografías de la nebulosa, obtenidas con el reflector de 42 pulgadas, encontró cambios y movimientos notables de sus componentes individuales. El mismo año, John Charles Duncan, del observatorio Monte Wilson, comparando fotografías de los últimos 11.5 años encontró que la nebulosa se estaba expandiendo a un promedio de aproximadamente .2 segundos de arco por año. Proyectando hacia atrás este movimiento el cálculo daba para el comienzo de la expansión unos 900 años. En ese mismo año, Knut Landmark observó la proximidad histórica que la nebulosa tenía con la supernova de 1054.
Durante la segunda guerra mundial, en 1942, el astrónomo germano-americano Walter Baade (1893-1960) observó que una estrella cercana al centro de la nebulosa podía estar relacionada con el origen de esta. La misma, por sus características, pertenecía a la categoría de enanas blancas (estrellas pequeñas y azuladas).
En ese mismo año el astrónomo holandés Jan Oort (1900-1992) estaba en una situación inconveniente para el desarrollo de sus actividades científicas. Al no poder hacer en Holanda, su país, otra cosa que trabajos teóricos debido a la ocupación alemana (8), se dedicó, por ejemplo, a estudiar documentos chinos de un especialista de ese origen relacionados con la supernova de 1054. En base a ellos, después de una intensa y detallada investigación llegó a la conclusión de que la nebulosa del Cangrejo eran los restos de la supernova registrada en 1054
5. La caja de Pandora
En 1948, en pleno nacimiento de la radioastronomía, se descubrió una radiofuente muy poderosa en el interior de la nebulosa, después identificada como "Taurus A" (la tercera en intensidad fuera del sistema solar). Si bien en principio se podría suponer que esta emisión de microondas se debía a las altas temperaturas, como sucede con las emisiones de radio del Sol, enseguida se ve que no es posible debido a que las temperaturas necesarias para producir microondas de tal intensidad harían que la nebulosa sea mucho más brillante de lo que es, además la intensidad de las mismas debería disminuir a medida que aumenta la longitud de onda y ninguna de estas cosas sucede. Algo nuevo rondaba por ahí y no tardaría en ser descubierto.
En 1953, buscando una explicación a la intensidad de la radiofuente del Cangrejo, el astrónomo soviético Iosif Samuilovich Shklovsky (1916-1985) había sugerido que la nebulosa podía tener un intenso campo magnético que a través de sus líneas de fuerza hacía girar a los electrones en trayectoria espiral, los que a su vez, debido a este fenómeno, emitirían "radiación sincrotrón" (llamada así por su similitud con el proceso al que los electrones son sometidos en los sincrotrones, aceleradores de partículas), que además de microondas originaría luz visible. Respecto de esa luz, si su origen es la radiación sincrotrón, debería estar polarizada (las ondas se mueven a través de las líneas de fuerza del campo magnético, las cuales están orientadas en una dirección fija).
En 1954 Baade informó, confirmándolo, que el Cangrejo poseía esos poderosos campos magnéticos. Por otro lado, el astrónomo soviético V. A. Dombrovsky demostró que la luz del Cangrejo estaba efectivamente polarizada (9).
En 1963 fue lanzada, por un grupo a cargo del astrónomo norteamericano Herbert Friedman (1916-2000), una serie de cohetes de gran altura para la detección de fuentes de rayos X. Una muy intensa (Tau XR-1) se detectó en la nebulosa del Cangrejo (10).
Al año siguiente, a través de mediciones con globos se detectaron también rayos cósmicos.
A pesar de esta acumulación de objetos y fenómenos celestes en el interior de la nebulosa -supernova, enana blanca, rayos X, rayos cósmicos, radiación sincrotrón-, lo mejor estaba por venir.
6. El corazón delator
Imagen detallada del "corazon" de la nebulosa, obtenida por el telescopio espacial Hubble en 1995. NASA y Hubble Heritage Team (STScI/AURA)En 1968 los astrónomos confirmaron y anunciaron lo que había sido detectado el año anterior (11), una señal de radio pulsante y regular proveniente del espacio exterior. Esto hizo pensar a muchos, en un primer momento, que se trataba de mensajes de una civilización extraterrestre avanzada. Pero la fiesta y el alborozo -justificados- no duraron mucho. Más que de señales transmitidas por pequeñas criaturas verdes se trataba de un nuevo objeto estelar, al que se bautizó púlsar. Al menos a nivel científico había motivos para festejar.
El 9 de noviembre de ese mismo año los astrónomos del radiotelescopio de 300 metros de Arecibo, en Puerto Rico, descubrieron en M1 una fuente que emitía una señal de radio pulsante. Era un pulsar, una estrella pulsante. El pulsar del Cangrejo fue el primero que también se pudo observar en la parte visible (12). Ahora se sabe que el pulsar es una estrella de neutrones que rota velozmente (30 veces por segundo), tiene un diámetro de 30 km y una masa mayor que la solar, lo que hace que su densidad sea mayor que la de un núcleo atómico. Un cubo de una pulgada, más o menos como dos caldos en cubito, del material de este pulsar pesaría seis mil millones de toneladas.
7. "Para verte mejor"
No era una abuelita, ni un lobo travestido, ni sus ojos eran tan grandes (otros en la Tierra lo superaban) y hasta fue necesario hacerle un tratamiento oftalmológico (modificando su órgano ocular con lentes correctoras), pero estaba en órbita, más allá de la interferencia y la distorsión de la atmósfera, siendo esto suficiente para ser un instrumento de observación excepcional. Desde 1995 el telescopio Espacial Hubble (HST), de el se trata, nos ha provisto de jugosa y valiosa información sobre la nebulosa y el pulsar del Cangrejo.
Ha revelado que los filamentos de la nebulosa son más complejos de lo que se había pensado. En boca de los astrofísicos "el Cangrejo (por los procesos que ahora pueden analizarse con mayor detalle) es un objeto maravilloso, mezcla de teoría astronómica y experimento científico" (en un documental de Discovery sobre el HST) (13)
8. "Cuatro ojos ven mejor que uno"
En las instalaciones del complejo astronómico de Paranal, en pleno desierto de Atacama, en Chile, se realizan importantes observaciones. Gracias a una técnica llamada interferometría, los cuatro telescopios reflectores allí emplazados, de 8.2 metros de diámetro cada uno, pueden trabajar como uno solo de 16 metros, convirtiéndolo en el observatorio con base en tierra más poderoso de la historia. Con este instrumento, si nuestros vecinos se fueran de vacaciones a la luna, podríamos espiarlos desde Paranal mientras toman sol desnudos en las laderas de los cráteres.
La nebulosa del Cangrejo, por estar en el campo de observación de este telescopio, se ha convertido en presa fácil del mismo (la foto principal que ilustra esta nota fue obtenida allí).
A pesar de todo lo que ya se conoce del Cangrejo, tal vez ahora viene lo mejor...
La Nebulosa del Cangrejo vista en infrarrojo por el Telescopio espacial Spitzer. Crédito: NASA/ESA.
Púlsar de la Nebulosa del Cangrejo. Información óptica del Telescopio espacial Hubble (en rojo) combinada con imágenes de rayos X del Observatorio de rayos X Chandra (en azul). Crédito: NASA/ESA.
La Nebulosa del Cangrejo en el ultravioleta cercano. Crédito: NASA/ESA.
La Nebulosa del Cangrejo en el ultravioleta lejano. Crédito: NASA/ESA.REFERENCIAS
1 - De acuerdo a los registros chino traducidos por J.J. Duyvendak: "...En el primer año del período Chih-ho, en la quinta luna, el dia chi-ch'ou, una estrella huésped apareció aproximadamente varias pulgadas al sur-este de Tien-Kuan (Z-Tauri). Después de más de un año, en forma gradual se hizo invisible...". La fecha corresponde al 4 de julio de 1054.
Otra referencia posterior: "...En el día Hsin-Wei, de la tercera luna en el primer año del período Chia-yu (17 de abril de 1056) el Director de la Oficina Astronómica dijo 'La estrella huésped se hizo invisible, lo cual es señal de la partida del huésped". Originalmente, durante el quinto mes del primer año del período Chih-ho, había aparecido en la mañana en el este guarding T'ien-Kuan. Era visible durante el día como Venus, con rayos en las cuatro direcciones. El color era blanco rojizo... Fue vista por 23 días".
La fecha del 4 de julio de 1054 ha sido cuestionada varias veces debido a que por las condiciones climáticas los astrónomos chinos recién el 4 de julio pudieron registrar el evento. El poeta japonés Sadiae Fujiwara, en 1235, fija este acontecimiento en mayo 29, pero en esa fecha la estrella Z-Tauri estaba demasiado cerca del Sol para ser observable.
2 - Al explotar, la luminosidad de la estrella puede aumentar 100 millones de veces. Durante un período breve puede alcanzar el brillo de 1000 millones de estrellas y en algunos casos superar el de toda la galaxia a la cual pertenece.
Al explotar expulsa al espacio materia estelar. Al hacerlo pierde energía. Los restos de la estrella colapsan y la misma se apaga. Varios meses después la estrella vuelve a tener el brillo previo a su explosión.
Se clasifican en tipo I y II. Las primeras son estrellas antiguas con una masa ligeramente superior a la del Sol. la radiación durante la explosión es muy grande a pesar de que su masa es una fracción de la del Sol. Durante la explosión pierden entre 1/10 y 9/10 de su masa. Se hallan en galaxias espirales y elípticas. La supernova de 1054 era de este tipo.
Las de tipo II se encuentran solo en galaxias espirales. Son estrellas jóvenes, masivas y calientes. Durante la explosión pierden entre 1/100 y 1/10 de su masa. Generalmente aparecen en los brazos espirales, que es la zona en la que comienzan a formarse las estrellas.
3 - Galileo utilizó el telescopio por primera vez en 1609. Desde entonces no ha aparecido ninguna supernova visible a simple vista. Antes de eso, el 6 de noviembre de 1572, una nova que llegó a presentar de 5 a 10 veces el brillo de Venus (magnitud -4) apareció en la constelación Casiopea. El astrónomo danés Tycho Brahe le dedicó, en 1573, el opúsculo De Nova Stella ("Acerca de la nueva estrella") publicado al año siguiente. A partir de ese trabajo se denominaron "novas" a las estrellas que surgen repentinamente en el cielo.
Otra nova (magnitud -3) apareció en Octubre 9 de 1604, en la constelación de Ofiuco. Su brillo llegó a ser como el de Júpiter y fue observada por Galileo y Kepler.
Anteriormente a estas dos, el 30 de abril de 1006, de acuerdo a datos basados en investigaciones sobre documentos chinos que se publicaron en 1966, fue visualizada otra supernova en la constelación Lupus. Fue además observada y registrada por árabes, japoneses y europeos.
En 1181, en la constelación Casiopea, astrónomos chinos y japoneses observaron otra supernova (magnitud -1).
Otras dos se observaron en 185 a.J. (en la constelación Centauro) y en 393 a 396 (en la constelación Escorpio).
También se especula con que Hiparco registró una nova en 134 a.J. y que fue este fenómeno el que lo llevó a realizar la primera carta celeste conocida. Existen además otras novas de cuya existencia no hay seguridad.
4 - Este es un hecho que no ha dejado de llamar la atención. Pero hay que considerar que la astronomía en Europa casi no existía, no había una visión científica del mundo y los intereses del mundo europeo se movían por otros caminos, como la religión, el arte y, porque no, las luchas y las guerras tanto intestinas como externas. Es posible que debido a estos factores la supernova haya sido pasada por alto en los intereses de aquella civilización.
5 - Fue el astrónomo inglés Edmund Halley (1656-1742) quien descubrió el cometa que lleva su nombre y que en realidad ya era conocido. Lo que Halley hizo fue suponer, en 1704, y luego se confirmaría, que varios cometas supuestamente diferentes que aparecían a intervalos regulares (75 ó 76 años) eran uno solo. El astrónomo hizo cálculos que predijeron el regreso del mismo en 1758.
6 - En ese catálogo figuró por primera vez, designada como M 31, la galaxia de Andrómeda, que en ese momento, a raiz de que los telescopios no permitían resolverla en estrellas, era considerada una nebulosa, como sucedió con muchas otras de ese mismo catálogo. Este fue ampliado posteriormente por William Herschel y su hijo John Herschel hasta 5080 objetos. En 1890 fue sustituido por uno aún más extenso, el Nuevo Catálogo General de Dreyer.
7 - En base a la observación que hizo de la nebulosa, Lord Rosse describió así lo que vio: "Un racimo...no es más largo que una nebulosa oval resolvible (en estrellas); vemos filamentos resolvibles singularmente dispuestos..."
Pero interpretó mal sus observaciones, creyendo ver en los filamentos una señal de que era posible resolverlos en estrellas.
En 1848 volvió a observar M1 con un telescopio reflector de 72 pulgadas, encontrándose entonces con un cuadro muy diferente. En 1855 fue representada con un nuevo dibujo por R.J. Mitchell.
8 - En forma similar, en 1944, otro astrónomo holandés en la misma situación que Oort, Hendrik Christoffel van de Hulst (n. 1918), haciendo cálculos teóricos determinó la existencia de la radiación de 21 cm del hidrógeno en la Galaxia. Finalizada la guerra sus cálculos se confirmaron cuando varios científicos trabajando por separado detectaron esa radiación.
9 - En 1960 se comprobó que las emisiones de microondas de Júpiter están polarizadas debido al campo magnético del planeta y finalmente, en 1962, debido a una explosión nuclear experimental de gran altura más allá de la atmósfera, las líneas del campo magnético terrestre se llenaron de partículas cargadas, que iniciaron un movimiento en espiral en torno a esas líneas del campo, emitiendo radiación sincrotrón.
10 - La energía que emitía a través de los rayos X era 100 veces superior a la emitida como luz visible. Igual esta última es enorme. En términos absolutos es más de 1000 veces más luminosa que el Sol (esto surge de tener en cuenta que a 6300 años luz su brillo aparente corresponde a una magnitud absoluta de -3.2). La luminosidad total en todo el espectro es aproximadamente 100000 veces la Solar.
En 1964 se pudo determinar si esta fuente era puntual o extensa. Aprovechando que la nebulosa sería ocultada por la luna -no volvería a suceder en 8 años-, Friedman y su grupo hicieron mediciones con un cohete y se comprobó que el flujo de rayos X desaparecía gradualmente y que la fuente abarcaba aproximadamente 1 año luz.
11 - En 1967 el radioastrónomo inglés Antony Hewish y sus estudiantes graduados en la Universidad de Cambridge, terminaron un radiotelescopio para estudiar el centelleo de las estrellas, específicamente los quasars. En ese año observaron una señal inusual en la longitud de onda de 3.7 metros que pulsaba con una frecuencia de aproximadamente 1 segundo (exactamente 1.3373011) y que no se podía asociar a ninguna fuente conocida (estrellas, galaxias, etc.).
12 - El 15 de enero de 1969 D.J. Taylor, W.J. Cocke y M.J. Disney, del Observatorio Steward de Tucson, Arizona, observaron, con el telescopio de 90 cm de Kitt Peak que la estrella (CM Tauri) emitía luz pulsante con un período de 33.085 milisegundos, como el pulsar de radio.
13 - A las importantes observaciones del Hubble se agrega la no menos rica información que aportan otros sistemas de observación en todo el espectro de frecuencias, entre ellos está el Observatorio de rayos X Chandra, de la NASA y el Observatorio Keck de Hawaii en el área del infrarrojo.
BIBLIOGRAFIA RECOMENDADA
The Crab Nebula de Simon Mitton. Charles Scribner's Sons, New York, 1978. 194 páginas. Contiene muchas ilustraciones. Es un excelente libro en inglés dedicado exclusivamente a la Nebulosa del Cangrejo.
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