miércoles, 13 de mayo de 2015

La ciencia ilustrada en "Balada para un loco" - Nueva versión

Hay un lugar misterioso, difícil de describir, donde arte y ciencia, poesía y naturaleza, emociones y ecuaciones, letras y números se cruzan y conviven armoniosamente. Si uno se lo propone, ubicado en ese puente que conecta las dos orillas, encuentra tema para ilustraciones de ciencia hasta en la extraordinaria letra de "Balada para un loco". Un desafío que uno enfrenta sin dudarlo en nombre de la ciencia, en nombre del amor, en nombre de la locura que hay en mí... y en vos. Todo el crédito de los versos ilustrados en esta gesta descarriada va para el inconmensurable poeta Horacio Ferrer. Si esto fuera con música iría el crédito para otro gigante: Astor Piazzolla. Y si esto estuviera cantado iría el crédito para la portentosa Amelita Baltar.

Esta segunda versión, mejorada y modificada respecto a la primera, se ha realizado para ser expuesta en la Muestra colectiva ‪"‎VENÍ, VOLÁ, VENÍ" dedicada a Horacio Ferrer) en la Academia Nacional del Tangodel 2 al 30 de junio de 2015 en Av.de Mayo 833 . CABA





Letra completa de "Balada para un loco", extraída de Todotango:

Las tardecitas de Buenos Aires tienen ese qué sé yo, ¿viste? Salís de tu casa, por Arenales. Lo de siempre: en la calle y en vos. . . Cuando, de repente, de atrás de un árbol, me aparezco yo. Mezcla rara de penúltimo linyera y de primer polizón en el viaje a Venus: medio melón en la cabeza, las rayas de la camisa pintadas en la piel, dos medias suelas clavadas en los pies, y una banderita de taxi libre levantada en cada mano. ¡Te reís!... Pero sólo vos me ves: porque los maniquíes me guiñan; los semáforos me dan tres luces celestes, y las naranjas del frutero de la esquina me tiran azahares. ¡Vení!, que así, medio bailando y medio volando, me saco el melón para saludarte, te regalo una banderita, y te digo...

(Cantado)

Ya sé que estoy piantao, piantao, piantao...
No ves que va la luna rodando por Callao;
que un corso de astronautas y niños, con un vals,
me baila alrededor... ¡Bailá! ¡Vení! ¡Volá!

Ya sé que estoy piantao, piantao, piantao...
Yo miro a Buenos Aires del nido de un gorrión;
y a vos te vi tan triste... ¡Vení! ¡Volá! ¡Sentí!...
el loco berretín que tengo para vos:

¡Loco! ¡Loco! ¡Loco!
Cuando anochezca en tu porteña soledad,
por la ribera de tu sábana vendré
con un poema y un trombón
a desvelarte el corazón.

¡Loco! ¡Loco! ¡Loco!
Como un acróbata demente saltaré,
sobre el abismo de tu escote hasta sentir
que enloquecí tu corazón de libertad...
¡Ya vas a ver!

(Recitado)

Salgamos a volar, querida mía;
subite a mi ilusión super-sport,
y vamos a correr por las cornisas
¡con una golondrina en el motor!

De Vieytes nos aplauden: "¡Viva! ¡Viva!",
los locos que inventaron el Amor;
y un ángel y un soldado y una niña
nos dan un valsecito bailador.

Nos sale a saludar la gente linda...
Y loco, pero tuyo, ¡qué sé yo!:
provoco campanarios con la risa,
y al fin, te miro, y canto a media voz:

(Cantado)

Quereme así, piantao, piantao, piantao...
Trepate a esta ternura de locos que hay en mí,
ponete esta peluca de alondras, ¡y volá!
¡Volá conmigo ya! ¡Vení, volá, vení!

Quereme así, piantao, piantao, piantao...
Abrite los amores que vamos a intentar
la mágica locura total de revivir...
¡Vení, volá, vení! ¡Trai-lai-la-larará!

(Gritado)

¡Viva! ¡Viva! ¡Viva!
Loca ella y loco yo...
¡Locos! ¡Locos! ¡Locos!
¡Loca ella y loco yo

lunes, 27 de abril de 2015

Informe especial: Alquimia cósmica en el laboratorio

Traducido, ampliado, adaptado y corregido de:
Cosmic alchemy in the laboratory (Por Michael Wiescher, Universidad de Notre Dame, Departamento de Física y Joint Institute of Nuclear Astrofísica (JINA), Notre Dame, Estados Unidos. Publicado en Physics el 17 de agosto de 2009).

Los avances en las técnicas experimentales que miden las reacciones nucleares que ocurren en las estrellas están abriendo nuevas oportunidades para la comprensión de la evolución química y estelar del Universo.

El alquimista en busca de la piedra filosofal, Joseph Wright, 1771 (Museo de Derby).

Una advertencia al lector:

Si cotejan este texto con el artículo original en inglés (Cosmic alchemy in the laboratory), publicado en Physics el 17 de agosto de 2009, podrán advertir, en la segunda oración del bloque titulado "The key nuclear reactions that keep stars burning" ("La clave de las reacciones nucleares que mantienen a las estrellas ardiendo"), que en la ecuación de la reacción de fusión 1H+pe++ν+2H, hay un error. En lugar de e- (electrón) debe ir e+ (positrón).

Este mismo error se vuelve a repetir en la primera oración del bloque titulado "Carbon fusion and thermonuclear explosions in stars" ("La fusión del carbono y las explosiones termonucleares en las estrellas") al citar nuevamente la ecuación indicada. Tanto el medio (Physics), como el autor (Michael Wiescher), fueron advertidos por quien escribe estas líneas. El autor, un importante científico, en un gesto admirable, reconoció el error por mail inmediatamente y notificó y envió a Physics el artículo revisado, pero al menos hasta hoy, 27 de abril de 2015, los responsables del medio no lo corrigieron.

Lejos de ser luces eternas en el cielo, las estrellas son objetos dinámicos, cada una con un ciclo de vida que depende de su masa y composición interna. Las estrellas evolucionan como protoestrellas por la contracción gravitacional de una nube molecular hasta que el aumento de la temperatura interna y la densidad provocan la ignición de la combustión del hidrógeno. En este estado físico las estrellas alcanzan su "posición en la secuencia principal" en el Diagrama de Hertzsprung-Russell que utilizan los astrofísicos (Figura 1). La combustión del hidrógeno convierte cuatro núcleos de hidrógeno en un núcleo de helio, y la liberación de la energía nuclear estabiliza el núcleo estelar contra la contracción gravitacional hasta que el hidrógeno se agota. El núcleo comienza nuevamente a contraerse hasta la ignición de la combustión del helio, que convierte tres núcleos de helio en un núcleo de carbono. Debido a la combustión del núcleo, la temperatura se incrementa en las capas que lo envuelven, provocando que la estrella queme hidrógeno en esas capas y se expanda. Esto cambia la temperatura de la superficie y la estrella se une a la familia de las gigantes rojas siguiendo la trayectoria de la figura 1. A medida que la estrella quema helio, la energía generada se estabiliza contra la contracción gravitacional, hasta que el combustible de helio disminuye. Las estrellas de baja masa no avanzan más allá de la combustión del helio, debido a que la gravedad no es suficiente para desencadenar la posible fase siguiente de combustión del carbono, terminando como enanas blancas, las que están compuestas de carbono y oxígeno. Las estrellas más masivas desarrollan un núcleo de combustión de carbono con capas de combustión de helio y de hidrógeno después del agotamiento del combustible de helio.

Figura 1: Los astrofísicos categorizan los tipos de estrellas y los escenarios de evolución con el diagrama de Hertzsprung-Russell, que organiza las estrellas en términos de su luminosidad (que está relacionada con su masa y tamaño) y color (temperatura de la superficie). Las líneas azules muestran tres diferentes escenarios evolutivos para las estrellas de 1 masa solar, 5 masas solares, y 10 masas solares a medida que avanzan de la combustión del hidrógeno a la combustión del helio, y más allá.
Ilustración: Robert Hollow, Commonwealth Science and Industrial Research Organisation (CSIRO), Australia, adaptado por Carin Cain.


domingo, 26 de abril de 2015

¿Y dónde está el infinito?

A pesar de que no se lo puede ver, ni tocar ni oler, el infinito está en todas partes, acechante, implícito, sutil. Y muchas veces trascendiendo la matemática y la física, para infiltrarse silenciosamente o a los gritos en el arte, la filosofía, la vida diaria y hasta en el futbol (¿o acaso si tu equipo se va a la B no sentís una angustia infinita?). La infinitud en todas sus variantes, desde sus primeras apariciones en la noche de los tiempos, cuando alguien se preguntó donde termina todo lo que se ve, o más acá desde la Grecia antigua, provocó problemas, inquietud, desorientación, enojo, rechazo y hasta pánico. Recién en el siglo diecisiete el infinito comenzó a ser enfrentado sistemáticamente, hasta llegar a la gran pelea del siglo (diecinueve) cara a cara que libró contra el infinito (y contra sus colegas) Georg Cantor.

jueves, 23 de abril de 2015

Historia de la astronomía: el descubrimiento de Ceres


Ceres. Crédito: HST ACS/HRC.

Por Alejandro Tropea

Ceres, hoy considerado un "planeta enano" -calificativo honroso para un miembro del cinturón de asteroides, aunque Plutón, que perdió el rango de "planeta", y fue degradado a esa categoría menor, si pudiera hablar, diría que se trata de un término humillante. Es el objeto más grande conocido del cinturón de asteroides, ese gran conjunto de astros, sospechado durante mucho tiempo de haber sido planeta, ubicado entre Marte y Júpiter. Ceres fue además el primero de ellos en ser descubierto, curiosamente, en la primera noche del siglo diecinueve, por el padre Giusepe Piazzi. Este es un relato detallado de ese descubrimiento y lo que sucedió esa noche histórica para la astronomía y en los días previos y posteriores a esa noche.

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